Pocas veces quien recibe lo que no merece, agradece lo que recibe. Quevedo, La hora de todos y fortuna con seso.
Habría querido establecer que los abogados sólo percibiesen honorarios cuando ganasen los pleitos a ellos confiados. (Napoleón)
Los defensores de las causas deben andar más solícitos de la verdad que del triunfo (Anónimo).